Recuerdo cuando de niño pasábamos tardes de verano cerca del Tajo a su paso por la Vega entre Colmenar y Aranjuez. Ahí están mis tíos, junto a Encarna, amiga de Justi. Éramos tan felices, que es lo que se dice. Yo al menos sí lo era. ¡Un regalo como pocos he tenido en mi vida pasar aquellos días con mis tíos! Luego vendrían días mejores y otros no tan buenos.
lunes, 28 de enero de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)