Tomás, mi tío de la infancia, y Justi, el de una adolescencia que aún dura, adolezco de muchas cosas, especialmente de él, se están bañando en los cuatro chorros, un lugar mítico al que iba la gente de Villaconejos, que bajaba en sus 4L, 2 caballos o en bicicleta para refrescarse y pasarlo bien. Aún conservo un vídeo en el que mi hermana nada con manguitos y en el que también aparezco yo junto a ella observando cómo estos gigantes desafiaban la cascada de agua, que a nuestros ojos era una catarata. ¡Qué suerte haber tenido estos tíos! ☺️
martes, 8 de septiembre de 2020
La foto
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